Una pizarra magnética sensorial para dibujar, crear formas y practicar trazos de una manera diferente. Al pasar el lápiz magnético por la superficie, las pequeñas bolitas internas suben y forman líneas, dibujos o patrones.
Es una actividad muy entretenida y calmante, ideal para niños que disfrutan crear, borrar y volver a empezar. Además, permite trabajar la motricidad fina, la coordinación y la concentración sin usar papel ni pantallas.
Para borrar, solo hay que deslizar la barra por la pizarra y comenzar nuevamente.
Beneficios:
Edad recomendada: desde los 3 años, con supervisión.