Pequeños laberintos de gel con distintas formas geométricas, ideales para apretar, mover y guiar la bolita por el recorrido. Su tamaño práctico los hace fáciles de llevar y perfectos para mantener las manos ocupadas en momentos de espera.
Cada diseño propone un recorrido diferente, invitando a los niños a concentrarse, usar la presión de sus dedos y avanzar con paciencia hasta completar el camino. Una actividad simple, sensorial y entretenida para jugar sin pantallas.
Beneficios:
Edad recomendada: desde los 4 años, con supervisión.