Un juego de observación y coordinación donde los niños deben mover la figura articulada para imitar las posturas que aparecen en las tarjetas.
Cada desafío invita a mirar con atención, identificar la posición del cuerpo y ajustar brazos y piernas hasta lograr la misma pose. Es una actividad entretenida, tranquila y muy útil para trabajar orientación espacial, motricidad fina y conciencia corporal.
Beneficios:
Edad recomendada: desde los 4 años.
